En los últimos tiempos el sector turístico en España ha vivido una revolución sin precedentes. En los últimos dos años más de 8 millones de turistas se han alojado en este tipo de alojamiento, sin embargo en  2014 se estimaban 5 millones. Como consecuencia de este boom del alquiler vacacional, la competencia se ha vuelto feroz y tanto administradores de propiedades (property managers) como particulares luchan día a día por hacerse un hueco en Internet, que es el escenario donde tiene lugar esta pelea.

Y es que Internet abre las puertas del mundo a los pequeños propietarios y administradores con recursos más limitados. Las decenas de portales de alquiler turístico son el catálogo perfecto para anunciar sus propiedades a turistas de todo el planeta. No obstante, ante tanta oferta y competencia, es preciso mostrar su mejor cara. Destacar para vender o morir en el intento.

Por eso, desde Muchosol, hoy traemos estos cinco consejos a tener en cuenta a la hora de publicar tu alojamiento si quieres que tu anuncio llame la atención de los turistas, que, al fin y al cabo, son los potenciales clientes a los que hay que seducir. ¡Toma nota y no pierdas detalle!, tus ventas pueden depender de estos pequeños consejos.

1- Fotos

fotos

En Internet domina la cultura de la imagen sobre la del texto. Los estudios demuestran que los usuarios de las plataformas de alquiler vacacional se fijan primero en las fotos de los alojamientos y después pasan a leer las fichas descriptivas. Por eso, es de suma importancia que cuides las fotos de tus anuncios como lo más preciado. Las fotos deben ser de buena calidad (grandes y sin pixelar) y variadas, tómalas bien iluminadas y desde planos favorecedores. Sácale el máximo partido a la vivienda y destaca los puntos fuertes. Aunque sea de pura lógica no hagas fotos, por ejemplo, con la cocina desordenada, con el baño sucio o con el salón oscuro (se ve de todo por ahí).

2- Decoración

deco

En relación con el primer punto, es importante señalar que una bonita decoración puede alegrar bastante las fotos y ser un aspecto fundamental a la hora de que el turista se decida por tu alojamiento en lugar del de la competencia. La decoración no tiene porque ser cara, basta con comprar unos cojines, poner unas velas, unas flores y colgar algunos cuadros para que tu alojamiento cambie radicalmente de cara. Y, claro está, el usuario verá las fotos mucho más bonitas y el alojamiento será mucho más atractivo a sus ojos.

3- Fichas

ficha

Es la segunda parte más importante de tu anuncio en Internet: la ficha descriptiva. En ella se recoge toda la información que necesita conocer el turista: tamaño de la propiedad, número de ocupantes máximo, número de habitaciones, de baños, etc. Es importante también tener las fichas en varios idiomas ya que nunca se sabe de dónde pueden venir los potenciales clientes. Por último no te olvides de actualizar las fichas si se producen cambios en la vivienda, por ejemplo una obra. No hay nada más frustrante para un turista que llegar a un alojamiento y que este no se corresponda con la descripción de la ficha.

4- Información extra

extra

Además de la información básica de la ficha, de la cual hemos hablado en el punto anterior, es importante no quedarse ahí. Si se puede ir un poco más allá y aportar más valor al usuario, mucho mejor. ¿Cómo aportar más valor? Pues, basta con informar de detalles extra como la cercanía de lugares de interés (aeropuerto, playa, centro de ciudad, monumentos, etc.), detallar si se admiten perros, si el alojamiento incluye gastos extras como toallas, gastos por el uso del WiFi, etc. Toda la información que se le pueda aportar al turista y evitar así sorpresas de última hora, bienvenida es.

5- Temporalidad

calendario

La temporalidad es un concepto bastante amplio y que afecta a distintas áreas de los negocios turísticos. Pero, ¿cómo podemos jugar con la temporalidad a la hora de poner nuestros alojamientos en línea? Uno de los mayores problemas que encuentran las webs que comercializan alojamientos gestionados por profesionales es que los property managers suelen ser bastante inflexibles con la reserva mínima. Por ejemplo, se dan casos de alojamientos en localidades turísticas como Calpe, Torremolinos o Salou que exigen una estancia mínima de 10 días, ¡incluso en invierno!, y claro, ¿quién puede (o quiere) ir en invierno a esos destinos durante tanto tiempo? Pues poca gente. A eso nos referimos con “jugar con la temporalidad”. Vale que en temporada alta la reserva mínima sea de una semana, pero en invierno es conveniente ser más flexible y bajarla a dos noches por ejemplo. De esta manera seguro que la ocupación en temporada alta subirá, pues el turista sí que estará dispuesto a hacer una escapadita de fin de semana a estos destinos tan soleados durante el invierno.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR